27 de abril de 2017

El Grupo S&D urge al diálogo nacional en Venezuela ante el creciente número de víctimas en la protestas


Nota de Prensa, 27/04/2017

 
 
 
El Parlamento Europeo votará hoy una resolución condenando la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia venezolano del mes pasado en la que anulaba los poderes de la Asamblea Nacional. Los Socialistas y Demócratas han expresado su profunda preocupación por el serio deterioro de la situación política y social en el país, así como por la reanudación de la violencia que ha causado más de 20 víctimas mortales en las últimas tres semanas.

Ramón Jáuregui Atondo, eurodiputado socialista y copresidente de la Asamblea Parlamentaria EuroLat, declaró:

“Instamos al Gobierno y a la oposición a entablar un diálogo nacional para superar la crisis actual, por el bien del pueblo venezolano. Sólo un diálogo nacional constructivo puede llevar a una solución pacífica y democrática y parar la escalada de violencia que ha causado más de 20 víctimas. Pedimos a la Alta Representante Federica Mogherini que apoye cualquier esfuerzo de mediación internacional o regional hacia un avance de la situación. Únicamente a través de un amplio acuerdo entre el Gobierno y el Parlamento venezolanos, ambos poderes legítimos, se podrá resolver esta grave situación por medios pacíficos y democráticos.

Los recientes acontecimientos en Venezuela son muy preocupantes. La decisión del Tribunal Supremo de despojar a la Asamblea Nacional de sus poderes legislativos, una asunción de poder que fue anulada posteriormente, constituyó una violación flagrante de la Constitución venezolana. La separación de poderes y el Estado de derecho deben ser respetados por todos. La UE debe insistir sin demora en la liberación inminente e incondicional de todos los presos políticos, una investigación de todas las muertes y la celebración de elecciones libres y transparentes para acabar con el estancamiento político actual.”
 
Via: S&D

24 de abril de 2017

Delegación de Europarlamentarios en Perú.

 
 


Una delegación del Parlamento Europeo visitó Lima durante los días 18 al 20 de abril para reforzar la cooperación con el Congreso y el Ejecutivo peruanos con cuyos representantes abordaron el comercio e inversiones, así como las labores para la reconstrucción en Perú tras los daños por las lluvias.

La comitiva estuvo integrada por los españoles Luis de Grandes Pascual, Ramón Jáuregui Atondo, Agustín Díaz De Mera, Santiago Fisas Ayxelá y el estonio Indrek Tarand.
 
Durante está visita se han reunido con el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, con varios miembros de su gobierno, con la presidenta del Parlamento, Luz Salgado, y con diversas organizaciones de la sociedad civil.

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Fuentes gráficas: Noticias TV Perú, Congreso del Perú e Idea Perú.

20 de abril de 2017

Portazo de Erdogan a la UE.

Hubo un tiempo en el que parecía que los caminos avanzaban, en general, hacia adelante. Más allá de los enormes problemas y dificultades que siempre han acompañado a la humanidad, daba la sensación de que en términos generales nos dirigíamos hacia mayores cotas de libertad, bienestar y respeto a los derechos humanos. No hay que ir muy lejos. En la década pasada, comenzaba el siglo cuando la Unión Europea ampliaba sus fronteras como nunca, pasaba de 15 a 27 miembros y comenzaba a negociar la largamente perseguida (y difícil) incorporación de Turquía al club europeísta. Por aquellos años también, al otro lado del Atlántico Barack Obama ganaba las elecciones con el discurso más inusitadamente esperanzador y progresista que podríamos imaginar de la primera potencia del mundo.

No quiero ser derrotista en absoluto. No me malinterpreten. Mi hipótesis es siempre que el género humano ha ido encontrando, más bien que mal, soluciones a sus problemas. Pero estarán de acuerdo conmigo en que desde aquellos albores del siglo XXI hasta hoy han pasado tantas cosas que el mundo parece otro. Y diría que parece peor. 

Reconozcamos que la entrada de Turquía en la Unión Europea no era tarea fácil. Sin embargo, en aquellos años, parecía un objetivo posible: fundamental para nosotros, desde el punto de vista estratégico; necesario para ellos, desde la perspectiva económica. Suficientemente viable como para intentarlo.
 
Hoy, en cambio, la puerta se cierra por la deriva autoritaria de Tayip Erdogan. Desde el fallido golpe de Estado del año 2016, se calcula que han sido purgados 150.000 empleados públicos, entre ellos miles de profesores, médicos, jueces y fiscales; decenas de miles de ciudadanos han sido detenidos; más de 2.000 periodistas despedidos y decenas de medios de comunicación prohibidos y clausurados. En los últimos meses, el panorama no dejaba albergar muchas esperanzas sobre el camino emprendido por el régimen. Pero el referéndum del pasado domingo marca un hito inasumible en la escalada autoritaria.
 
La celebración de una consulta para ampliar los poderes del presidente mientras se mantiene el estado de excepción y se intimida a los opositores; en un marco legal 'inadecuado', según los observadores de la OSCE; con unos resultados impugnados por el principal partido de la oposición; y ya el colmo, la amenaza de volver a implantar en el país la pena de muerte, plantean un panorama tan radicalmente alejado de los valores europeos que parece dar la impresión de que el presidente turco ha pretendido deliberadamente dar un portazo a la entrada del país en la UE. O al menos, no le ha importado hacerlo.

La situación debería hacernos reflexionar sobre la proliferación de líderes en negativo, políticos elegidos democráticamente, como Trump, que airean una belicosidad alarmante, con la palabra guerra cada día más presente en las páginas de los periódicos; primeros ministros, como Cameron, que llevan a sus ciudadanos a tomar decisiones perjudiciales para sí mismos; o presidentes, como Tayip Erdogan, que han convertido un país casi europeo en un régimen personal autoritario con una población dividida por la mitad.
 
Más allá de la lógica diplomática de los gobiernos europeos, que llaman al diálogo y al consenso con todas las fuerzas políticas, es una evidencia que Turquía ha desandado su camino y se sitúa hoy a años luz de donde estaba en 2004 cuando comenzó oficialmente el proceso para su adhesión a la UE. El Parlamento Europeo pidió ya en noviembre pasado que la candidatura turca se paralizara y hoy, con más motivos todavía, los socialistas exigimos que las negociaciones se suspendan. No podemos seguir planteando un futuro común con un país que ha tomado una ruta inaceptable. No deseamos tener como socio a un líder que recorta libertades, reprime a la oposición y divide a su propio país. Ha sido él, y no nosotros, quien ha cerrado la puerta.

Publicado en 20minutos, 20/04/2017