9 de mayo de 2026

Regularización y "prioridad nacional"

Dos conceptos y dos políticas antagónicas acaparan hoy los debates nacionales. Regularizar a inmigrantes es conceder a quienes viven y trabajan con y para nosotros derechos iguales de ciudadanía. 'Prioridad nacional' equivale a segregar a ciudadanos en función de su origen, castigando a los foráneos a no recibir ayudas o prestaciones públicas, o a hacerlo después de los ciudadanos nacionales.

En términos políticos, ambas medidas tienen muy diferente plasmación .La regularización es una disposición legal inamovible y real, se está produciendo ya y acabará legalizando la situación irregular de más de 500.000 inmigrantes que trabajan y viven en España, produciendo extraordinarios efectos en sus vidas, tanto desde el punto de vista de su seguridad y estabilidad como, sobre todo, de sus derechos. Por el contrario, la 'prioridad nacional' es solo un eslogan, una bandera política, una pretensión partidista, sin cobertura legal alguna y con manifiesta violación del ordenamiento jurídico español, incluida nuestra propia Constitución.

Desgraciadamente, es algo más que eso. Su proyección política ha sido inmediata, al incluirse en los acuerdos autonómicos entre PP y Vox; y su penetración social ha sido grande, porque ese sentimiento de 'primero los de casa' es tan elemental como primario. En términos de márketing político, han tenido un enorme éxito porque con dos palabras sencillas han logrado expresar una idea, casi un programa político, y además han excitado un sentimiento humano. Se parece mucho a otros dos eslóganes populistas de probados efectos en los años precedentes: el 'America first' de Trump, generador del MAGA, y el 'Take back control' de Nigel Farage y los partidarios del Brexit antieuropeo en 2016.

No creo posible que ese eslogan, 'Prioridad nacional', llegue a materializarse en ninguna comunidad autónoma, porque las leyes o las disposiciones que pretendan hacerlo serán impugnadas y declaradas ilegales e inconstitucionales. Ninguna disposición legal, de ninguna administración pública, sea municipal, autonómica o nacional, puede establecer discriminaciones en el principio de igualdad, ya que todas las administraciones están sujetas al principio de legalidad y obligadas a respetar los principios de generalidad y de igualdad ante la ley.

Me preocupa más que muchos de nuestros conciudadanos consideren justo que los hijos de los inmigrantes sean postergados en su acceso a la guardería, o que sus mayores no puedan percibir ayudas a la dependencia, o que sean eliminados de las listas de acceso a la vivienda pública, todo ello por el simple hecho de ser extranjeros.

La regularización ofrece precisamente lo contrario, no solo a partir de argumentos económico-administrativos que pretenden evitar la economía informal, ordenar los servicios públicos y asentar los censos municipales sino, sobre todo, a argumentos morales, porque la dignidad de las personas y sus derechos no dependen de su origen y de su condición administrativa, sino del hecho de ser personas. Lo otro es xenofobia, es segregación.

Es más, esa concepción humanista, basada en la dignidad igual de las personas por el mero hecho de serlo y los derechos humanos para todos, es condición imprescindible de cohesión social y de convivencia democrática.

Un último apunte histórico. La regularización española está siendo percibida en América Latina como una luz esperanzadora y fraternal, que convierte nuestras múltiples y respectivas migraciones pasadas en un círculo histórico de idas y vueltas entre poblaciones de cultura común y convivencia natural. Trump los persigue en las calles de Estados Unidos, los detiene y los expulsa, atados de pies y manos, a sus países de origen. La columna humana que atravesaba el continente hasta la frontera mexicana, superando selvas y montañas, soportando la extorsión de las mafias y sufriendo mil miserias y peligros, ha desaparecido. Pero esas personas en busca de vida y futuro no desaparecen y se da la maravillosa circunstancia de que nosotros las necesitamos.

Hoy, al igual que antes ellos, nosotros los recibimos en España y se produce así una suma de extraordinarios beneficios para todos, en un proceso de integración laboral y social ejemplar para toda Europa. Además, el valor geoestratégico de esta regularización es inmenso, en este momento concreto de nuestra política exterior y especialmente en nuestra mirada iberoamericana, de cara a la cumbre que acoge España en Madrid los próximos 4 y 5 de noviembre.

Publicado en El Correo, 9/5/2026

5 de abril de 2026

La última llamada.

Una serie de televisión, sobre los últimos cuatro expresidentes del Gobierno, se tituló 'La última llamada', haciéndose eco de una expresión que Felipe González solía utilizar para explicar la «angustia» del líder: «todas las consultas y decisiones terminan en tu teléfono o en tu despacho». Traslademos ahora esa imagen a tres decisiones que ha adoptado recientemente el presidente Sánchez.

Primer acto. Es la mañana del sábado 28 de febrero en la que se ha conocido que Estados Unidos e Israel han atacado Irán.

- Presidente: soy Margarita, los americanos me piden utilizar las bases de Rota y Morón para abastecer sus aviones en el ataque que acaban de iniciar a Irán. (Última llamada).

- Diles que no. Que es una guerra ilegal, sin autorización de Naciones Unidas, que viola el derecho internacional y que España no puede colaborar en ella.

Al día siguiente, se dirige al país y pronuncia el famoso «No a la guerra», explicando su decisión.
Otros dirigentes europeos dudaron y callaron. La presidenta de la Comisión nos propuso «aceptar el nuevo mundo» con pragmatismo. Algunos incluso destacaron la maldad del régimen iraní para justificar el ataque. Temían a Trump. Con el paso de los días, toda Europa se sumó al rechazo a esa guerra y a su participación en ella. En los medios de comunicación internacionales de todo el espectro ideológico, en los círculos políticos de todo el mundo se ha apreciado la firmeza y la coherencia del presidente español.
¿Postureo? ¿Quijotismo? ¿Búsqueda de rentabilidad interior? Demasiado frívolo especular con esos juicios de intenciones en asuntos tan graves. Simplemente acierto y valor. Nadie lo ha hecho como él.

Segundo acto. Es el punto de 'varios' de una reunión del Consejo de Ministros. Pide la palabra Grande-Marlaska, ministro de Interior.

- Presidente, quiero plantear un tema grave. Tenemos más de medio millón de inmigrantes irregulares en España. Los ayuntamientos de las grandes ciudades y del Mediterráneo especialmente nos reclaman ordenar esta situación que colapsa sus prestaciones públicas. Los empresarios nos advierten de que se están generando espacios económicos informales que compiten deslealmente. Hay dos opciones: No hacer nada y en su momento expulsarlos a centros subcontratados, fuera de Europa, como quieren hacer la mayoría de los países de la Unión, o regularizar a la mayoría de los inmigrantes que ya están con nosotros. (Última llamada).

- Ministro, inicia un procedimiento de regularización y controla que se cumplan todos los trámites legales para la integración laboral y social de los regularizados.

¿Demagogia? No, simplemente justicia y ordenación legal de una situación generadora de caos social y competencia desleal en la economía. ¿Electoralismo? No, porque no votan. ¿Populismo? Ojalá todas las medidas populistas fueran tan justas y proporcionadas, tan oportunas y convenientes para todos.

Acto tercero. Reunión de la OTAN en La Haya 2025. Trump impone a toda la Alianza el objetivo del 5% en el gasto militar (3,5% de inversión en defensa y 1,5% en infraestructuras militares). Todos callan, aunque saben que nadie cumplirá. (Última llamada).

Excepto Sánchez, que dice que España no llegará a ese porcentaje del PIB porque es imposible y que sin embargo aumentará considerablemente su gasto militar hasta el 2%. Por cierto, Rutte acaba de decir que España ha cumplido y ha hecho un esfuerzo considerable, alcanzando en poco tiempo ese 2%, semejante a lo que gastan Portugal, Bélgica y Canadá.
También aquí la firmeza del presidente es de apreciar. ¿Buscaba enfrentarse a Trump por interés partidista? Creo que ha sido pura sensatez y necesario realismo. Otra cosa es que en España nuestro gasto en defensa, nuestra participación en el ejército europeo, nuestra industria militar, incluso nuestra presencia en el paraguas nuclear francés exigen un debate parlamentario en serio, que no tenemos y que nuestra democracia reclama.

Pero todas estas posiciones del presidente en defensa del derecho internacional en el «No en la guerra», en la política de inmigración y en la defensa nacional le han convertido en el referente progresista de la comunidad internacional. Los próximos días 17 y 18 de abril se va a celebrar una cumbre progresista mundial en Barcelona y Sánchez se presenta ante ella como un referente de la izquierda internacional indiscutible.

Incluso desde posiciones críticas a otras políticas de Sánchez, deberíamos reconocer estos méritos. Al hacerlo, sus críticos ganarían la credibilidad que pierden al oponerse siempre y a todo.


Publicado en El Correo, 5 Abril 2026

9 de marzo de 2026

El mitin del Astelena.

Hemos celebrado estos días los 50 años de aquel primer gran mitin de la democracia que dieron en el frontón Astelena de Eibar Felipe González y Alfonso Guerra, junto a los socialistas vascos .Fue tan emocionante como conflictivo y no por la policía, que toleró el acto, sino por la violenta protesta interior que determinados sectores del nacionalismo vasco protagonizaron pretendiendo boicotearlo e impedirlo.

Recordemos el contexto. Franco acababa de morir (Noviembre del 75) y nadie sabía cómo, pero todos sabíamos que comenzaba un tránsito hacia la democracia .De hecho, la sociedad respiraba y palpitaba con impulsos democráticos por todos sus poros. El régimen franquista, bajo Arias Navarro, sufría una tensión interna que acabaría resolviendo el Rey con el nombramiento de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno, en julio de 1976. La prensa era un hervidero de columnas y noticias que olían a la libertad futura. Los partidos, algunos todavía perseguidos, otros tolerados, pero todos ilegales, manteníamos ya un nivel de actividad orgánica muy alto .El mundo sindical se organizaba al margen del sindicato vertical y nutríamos nuestros ficheros de afiliación con creciente capacidad.

De hecho, los dramáticos acontecimientos del 3 de marzo de ese año en Vitoria son la consecuencia de una negociación colectiva sindical, al margen de una oficialidad sindical moribunda. También de aquella trágica represión policial contra el movimiento obrero vitoriano se cumplen ahora 50 años.

Si contemplamos todo lo sucedido aquel año 1976 y los primeros meses de 1977, descubrimos que en aquellos dieciocho meses se concentran los principales pasos políticos que armaron la Transición democrática española. Desde la legalización de los partidos políticos, incluyendo al Partido Comunista en la Semana Santa de abril de 1977 ,a la celebración de las primeras elecciones democráticas en junio de ese año. Aquellas primeras Cortes democráticas aprobaron en octubre la amnistía y lograron después el consenso para la Constitución del 78.

Pues bien, en los primeros días de aquel año 1976, el PSOE planificó la celebración de tres actos públicos en el País Vasco, en Bilbao ,Eibar y San Sebastián, para presentar a Felipe y para tensar las costuras de la tolerancia-legalidad. Se trataba de forzar al régimen a soportar actos propios de una sociedad libre, pero también de ofrecer a la sociedad oportunidades de ejercer sus derechos democráticos y de expresar su deseo de libertad en demostraciones sin riesgo represivo.

Eran por ello oportunidades que teníamos que aprovechar para movilizar masivamente a la ciudadanía en favor de la democracia .Afortunadamente, nuestro 'servicio de orden' (trabajadores de la Margen Izquierda) sacó por la fuerza a los reventadores y el mitin se celebró en medio de un entusiasmo democrático inolvidable. Como muestra del ambiente, baste recordar que el frontón estaba tan lleno en las gradas y en la cancha que tuvimos que poner un pequeño tablado para los oradores en el ángulo del rincón del frontón ,porque la pista estaba inundada de gente.

¿Por qué en Eibar? Eibar era nuestro corazón histórico .El socialismo vasquista al que algunos siempre aspiramos se hacía realidad allí. Benigno Bascaran, el cura laico de la villa, representaba ese prototipo de socialista eibarrés: obrero, socialista desde la cuna, euskaldun y de tradición cooperativista. Allí tuvimos organización clandestina desde siempre y nuestra convocatoria pública estaba asegurada.

Muchos partidos se quejaban de la tolerancia que el régimen, todavía franquista, mantenía para con el PSOE. Tenían razón y lo entiendo, porque la competencia por el voto futuro era ya muy fuerte y varios partidos a nuestra izquierda habían acreditado organización, militancia y lucha antifranquista, mucho más activa e intensa que el PSOE. Pero fueron incapaces de comprender que nuestra conquista de la libertad era premonitoria de la suya. Felipe repitió una y mil veces una idea que expresaba con formas un tanto poéticas: «Las parcelas de libertad que yo estoy usando y conquistando serán anchas alamedas de libertades democráticas para todos». Fue así y en muy poco tiempo además.

Pero quienes entraron en el mitin para impedirlo no protestaban por eso. Ellos eran la expresión o los primeros signos de esa intolerancia totalitaria que anidaba ya en aquellos nacionalistas de entonces y que luego nos llevó a tanta tragedia y tanto dolor.

Publicado en El Correo, 9-3-2026