30 de noviembre de 2009

Entrevista en Radio Euskadi.30/11/2009



En una entrevista a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, el europarlamentario Ramón Jáuregui, afirmó que los movimientos de la izquierda abertzale son "intuitivos" de que "ese mundo quiere que acabe la violencia", pero "todavía no lo hace con la suficiente claridad y valentía".

"Yo creo que esto es lo importante, a mi me parece que no hay que despreciar esos movimientos, pero hay que exigirles claridad y firmeza. Tienen que saber que la única manera de acabar es pidiéndole a ETA que deje de matar porque, a partir de ahí, se abre un espacio nuevo", agregó.

Por otro lado, ante la polémica suscitada por el retraso de la transferencia de las políticas activas de empleo tras el acuerdo alcanzado entre PSOE y PNV, aseguró que "no le parece admisible" que el partido jeltzale haya exigido como condición, en su pacto presupuestario con los socialistas, establecer "un veto a las políticas que el Gobierno vasco y central puedan hacer en esa materia".

"Los responsables en esa cuestion son el gobierno vasco y central respecto al acuerdo que lleguen, si al PNV no le gusta, que lo critique, en el Parlamento vasco y en el español, que censure al lehendakari como quiera, pero él no puede arrogarse una función que no tiene", agregó.

En este sentido, manifestó que la exigencia por parte del PNV de que la transferencia "tiene que ser visada" por ellos, es "inexplicable e inadmisible".

Respecto a la postura del PSOE, indicó que los socialistas, con el objetivo de buscar en el acuerdo en el Presupuesto e interpretando que el pacto sobre la transferencia se iba a producir, "no ha cuestionado la condición que el PNV ha establecido". "Pero insisto, el PNV no puede retrasar una transferencia si el Gobierno vasco y el central llegan a un acuerdo", agregó.

Por otra parte, sobre la carta del ex lehendakari, Juan José Ibarretxe, publicada hoy en la que dice que, en materia económica, el Gobierno vasco está "ausente", Jáuregui aseguró que "no son justas esas críticas porque el Ejecutivo socialista ha incorporado un programa de inversión para dar salir a la crisis, con recurso a la deuda, que muy notable".

"Ha puesto en vigor una política económica radicalmente contraria a la que utilizó él, él era muy austero en su política económica, excesivamente ahorrador en tiempos de crisis", añadió.

Jáuregui señaló que, por su parte, el Gobierno socialista "ha echado a andar con un ambiciosísimo plan económico de ayuda a la crisis", por lo que cree que Ibarretxe "no tiene razón".

Por otro lado, ante la propuesta trasladada por el PNV en el Parlamento europeo para garantizar una mayor seguridad de los atuneros en el Océano Indico, manifestó que "lo más importante" es pedir a los países que amplíen la zona de protección e intentar ayudar a las flotas pesqueras que, "a veces se salen de la zona".
Asimismo, destacó la importancia de asegurar la presencia de la protección privada porque es "un paso importante". A su juicio, la discusión sobre si tiene que ser o no fuerzas militares es "complicada" en Europa y "la mayoría está en contra" porque, salvo Francia, "nadie más lo hace".

Jáuregui indicó que hay "más cosas que hacer" porque "combatir a la piratería es una de las grandes tareas de la acción defensiva internacional", pero cree que en estos meses "se ha empezado a aprender y resolver las cosas".

Ante la presidencia española de la UE a partir del 1 de enero, indicó que lo primero que debe hacer España es "poner en marcha el mecanismo institucional y echar a andar la Europa de 2010 con ese nuevo traje que tiene, con esa nueva arquitectura constitucional e institucional".
Asimismo, cree que se deberá continuar con la estrategia de "salida de la crisis" porque es "el gran tema del momento". "Hay que empezar a decidir si las ayudas que los países están prestando hay que mantenerlas o no, si hay que empezar a aumentar los impuestos o no o si hay que reducir el déficit público de los europeos", agregó.

En tercer lugar, afirmó, ante las tareas dentro de la presidencia española, que habrá que definir "una estrategia post Lisboa" porque en 2010 concluye la que se estableció en el año 2000. Además, apuntó que también hay que configurar la agenda social. "Los próximos meses son importantes y, desde luego, a Zapatero y a España le corresponde hacerlo bien", agregó.

Jáuregui manifestó su satisfacción por el apoyo de los partidos del arco parlamentario española a la presidencia del consejo de la UE porque, "por encima de partidismos, lo importante sería, en este caso, dar una imagen de país".
Por otra parte, se refirió a la entrada en vigor mañana del Tratado de Lisboa, con el que "se pone fin a nueve años de incertidumbres, primero por el fracaso que tuvo la Constitución".
Ante el nombramiento del nuevo presidente de la UE, Herman Van Rompuy, aseguró que tiene unas características de "gran componedor y buscador de consensos". A su juicio, elementos como el nuevo tratado de Lisboa, la creación de las figuras del presidente del Consejo o de un ministerio de Exteriores, junto a la nueva Comisión presidida por José Manuel Durao Barroso, supondrán "un avance importante" para el proyecto europeo y se darán "unos pasos fundamentales en un momento cumbre".

"Europa está en un debate hamletiano, en un debate de ser o no ser, es un debate que funcione, que eche andar, que sea importante, que pese en las mesas de la globalización, que tenga influencia en la gobernanza del mundo", añadió.

Asimismo, destacó el "alto" valor que supone que Joaquín Almunia haya sido nombrado vicepresidente y comisario de la Competencia de la UE. "Para los vascos y para quienes somos amigos además de él, de la misma familia política y amigos personales, lo de Joaquín ha sido un éxito", indicó Jáuregui, quien destacó la responsabilidad que tendrá Almunia y subrayó que, por ejemplo, muchas de las operaciones de fusiones de cajas en España "van a pasar por su cartera".




Fuente: Europa Press.
Foto : Eitb.com.

27 de noviembre de 2009

Joaquín Almunia tendrá una influencia decisiva en la política industrial y financiera de la UE.

La delegación socialista española en la Eurocámara se ha felicitado hoy por el nombramiento de Joaquín Almunia como comisario de Competencia y vicepresidente del Ejecutivo comunitario por considerar que desde su nuevo cargo tendrá una influencia decisiva en la política industrial y financiera de la UE.

Almunia ocupará una plaza de enorme importancia para la política económica y para la construcción financiera del futuro, y tendrá decisiva influencia en las grandes decisiones de la política industrial y financiera de Europa.

Nos sentimos particularmente orgullosos de que un socialista español sea vicepresidente de la Comisión y haya merecido el reconocimiento de toda la comunidad europea por su trabajo de estos años. Además, su presencia como socialista en una comisión mayoritariamente de centro-derecha resulta especialmente importante en tiempos tan adversos para la izquierda en Europa.

27/11/2009, Bruselas.

25 de noviembre de 2009

Los Socialistas españoles piden que los nuevos eurodiputados adquieran el status de observadores.

Nota de Prensa, Estrasburgo, 25 de noviembre de 2009.

El secretario general de los socialistas españoles en la Eurocámara, Ramón JÁUREGUI, ha defendido hoy que los cuatro eurodiputados que incrementa España -dos de ellos del PSOE- con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa puedan incorporarse cuanto antes en calidad de observadores.

Esta mañana la Eurocámara ha adoptado su nuevo reglamento adaptado al Tratado de Lisboa, que entrará en vigor el próximo 1 de diciembre. "Con esta reforma se pretende ejercer las nuevas funciones legislativas que el Tratado de Lisboa nos otorga. En muchos aspectos, el PE pasa de ser una cámara que emite informes para ser escuchada por Comisión y Consejo, a ser una cámara legislativa plena que ejerce la codecisión", ha declarado Ramón JÁUREGUI, portavoz socialista en la comisión de Asuntos Constitucionales.

A iniciativa de los socialistas españoles, el texto pide que los dieciocho miembros que se amplían con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa -pertenecientes a doce Estados- puedan incorporarse bajo el status de observadores. "Para que los nuevos eurodiputados asuman sus plenas competencias, es necesaria la ratificación de los Veintisiete", ha explicado JÁUREGUI, añadiendo que "a la espera de esta ratificación, que puede que no ser inmediata, consideramos que es fundamental que se incorporen a la actividad parlamentaria en calidad de observadores".

"De los cuatro eurodiputados que se deben incorporar, -ha señalado- dos corresponden al PSOE, por lo que pasaremos a tener veintitrés y nos convertiremos en la primera delegación dentro del grupo de los Socialistas y Demócratas".

Por último, JÁUREGUI ha destacado el valor del nuevo Reglamento que exige el pleno respeto a la Carta de Derechos Fundamentales, así como a los principios de subsidiariedad y proporcionalidad. Asimismo, se contempla la intervención del PE en caso de Violación de los principios fundamentales por un Estado miembro. "El reglamento otorgará también a los parlamentarios europeos una nueva responsabilidad y una mayor proximidad a los intereses de la ciudadanía".


24 de noviembre de 2009

Intervención Programa plurianual 2010-2014 en relación con el espacio de libertad, seguridad y justicia (programa de Estocolmo)


Ramón Jáuregui Atondo (S&D).

– Señor Presidente, yo también quería felicitar a la Presidencia sueca y a toda la Cámara por el informe que hemos elaborado. Ahora bien, me gustaría hacer tres advertencias que me parecen importantes para el futuro.

La primera es que, si no hay iniciativa legislativa, si el Consejo y la Comisión no traen actos legislativos para rellenar, para dar plenitud al programa, obviamente, el programa puede no tener éxito.

La segunda advertencia –como muy bien han dicho mis compañeros– es que esta Cámara va a realizar una nueva función. No va a realizar informes para ser escuchada, como hasta ahora, sino que va a colegislar, va a pactar, va a tener que ejercer ese equilibrio, tan difícil a veces, entre seguridad y libertad. Y es una nueva tarea y una nueva responsabilidad para todos los parlamentarios europeos.

Y, por último, me gustaría advertir sobre la aplicación fundamentalista del principio de subsidiariedad. Yo oigo hablar a mis colegas sobre la necesidad de que los Parlamentos nacionales sean respetados, y es verdad, pero tengo que advertir que una interpretación rígida y fundamentalista de la subsidiariedad no permitirá avanzar en el programa de Estocolmo. Si los países se reservan, con una interpretación exagerada, su principio de subsidiariedad, no habrá legislación común sobre el programa de Estocolmo.


Intervención Debate de la Adaptación del Reglamento del PE de Procedimiento para el Tratado de Lisboa .


Ramón Jáuregui Atondo, en nombre del Grupo S&D.


– Señor Presidente, quería empezar también diciendo que para el Grupo socialista europeo es un orgullo que dos compañeros y amigos, David Martin y Richard Corbett, hayan sido protagonistas de esta reforma importante. Quiero trasladarles mi felicitación, que espero sea extensiva por parte de todo el Parlamento.

La segunda cosa que quiero decir es que verdaderamente es un acto muy importante el que estamos celebrando, porque creo que es de una gran significación política que el 1 de diciembre, junto al nuevo Tratado, esté en vigor el Reglamento. Damos una impresión al sistema político europeo de que el Parlamento se prepara, se adecúa para tener un instrumento para el nuevo Tratado. Y, evidentemente, hay muchas reformas que responden a esta idea.

Como creo que es hora de sintetizar, quiero decir que estamos naturalmente de acuerdo con todo el informe, pero, a propósito de las reformas y de las enmiendas todavía pendientes, quiero señalar dos cosas que creo oportunas.

La primera: si en el seno de la Conferencia de Presidentes se ha establecido algún tipo de confusión sobre qué tipo de enmiendas deben ser aprobadas o aceptadas, en virtud de que sean consecuencia stricto sensu del Tratado de Lisboa, quiero señalar nuestro deseo de que sea el propio Presidente del Parlamento quien determine, en su caso, si algunas de las reformas del Reglamento no proceden. Y, en ese sentido, estoy de acuerdo con que sea el Presidente quien determine y lo aceptaremos como tal.

Por último, quiero decir que creo que una reforma de un reglamento para un acontecimiento tan importante como éste reclama que haya unanimidad. Pienso que sería muy bueno que consiguiéramos pactar las enmiendas, antes de la votación del miércoles, para que haya un acuerdo pleno de toda la Cámara.

23/11/2009.

Intervención Debate conjunto Europol. 23/11/2009

Ramón Jáuregui Atondo, en nombre del Grupo S&D. –

Señor Presidente, tenemos un problema, porque toda la Cámara está pidiendo que la Comisión renueve el paquete legislativo de estas materias y el señor Barrot, muy amablemente, como siempre, nos ha dicho que esto viene de lejos, que se ha discutido mucho y que el 1 de enero echará a andar. Ésta es la realidad: estamos ante un problema.

Yo ya le adelanto, señor Barrot, que usted debería anunciar a su sucesor, porque usted –yo lo entiendo– no puede respondernos, que, cuando venga a las audiencias, le vamos a preguntar si tiene la intención de elaborar un paquete legislativo sobre esta materia, porque toda la Cámara lo está pidiendo y no es un problema de un prurito legislativo.

No se trata de que esta Cámara diga «yo quiero intervenir», es que debe intervenir. Debe intervenir porque tendrá esa función legislativa dentro de unos días, y porque este asunto no es ya un problema de control parlamentario, es que queremos establecer otras propuestas. Por ejemplo, aprecio, en muchas de las directivas o decisiones que vienen aquí, muchas lagunas, muchas deficiencias, mucha inseguridad jurídica. Aquí querríamos reformar esas normas.

A mí me parece bien que Europol trabaje con ellas. Comprendo que Europol ya trabaje con ellas y quiero que lo siga haciendo, porque yo quiero que Europol avance. Pero, por favor, también quiero que respeten el derecho de esta Cámara a poder decir qué opinamos de esas normas, porque son sus funciones legislativas y las queremos ejercer.

Por eso, ya le anuncio que, cuando venga el próximo Comisario aquí, le vamos a pedir que se comprometa a elaborar unas propuestas legislativas en esta materia para que este Parlamento legisle. Punto, no hay más.



23 de noviembre de 2009

Comunicado sobre los últimos nombramientos de la UE.

Hay razones para pensar que la Unión Europea ha dado otro importante paso en su consolidación como proyecto de integración. La elección rápida y unánime del Presidente del Consejo y de su Alto Representante y vicepresidente de la Comisión, son, en sí mismos, muy positivos. El desacuerdo o la división en estos nombramientos habrían significado un fracaso de la Unión en un delicado momento de su historia.

El equilibrio ideológico es el otro éxito. Que los socialistas europeos ostenten esta importantísima función en el tridente institucional (Consejo-Comisión-Ministerio de Exteriores) es un logro político para la familia socialista que, además, revalúa y da coherencia a esta misión desarrollada con un esfuerzo y un éxito memorables por parte de Javier Solana, los últimos diez años.

Que sea una mujer, es otro importante dato a destacar. La gran revolución feminista que se vive en el mundo no podría tener un retroceso en Europa, vanguardia de libertad y de igualdad humana para el resto del mundo.

Sin duda, el precio de los nombramientos es su bajo perfil político. Pero, en mi opinión, se trata una crítica demasiado fácil y poco fundada, dadas las circunstancias en las que se está construyendo Europa estos años, puesto que no conviene olvidar los fracasos producidos en el proceso constitucional europeo a mediados de esta década, la crisis económica que estamos viviendo y los efectos políticos de la ampliación al Este en la solidez política de la integración. Que se trate de nombres desconocidos en la escena internacional es una consecuencia lógica de todo lo anterior, mucho más si se tiene en cuenta que alguna candidatura para la Presidencia del Consejo internacionalmente conocida, resultaba políticamente muy controvertida y peligrosamente euro-escéptica.

El problema no es que sean desconocidos hoy, sino que lo sigan siendo mañana. Eso sí será grave y para evitarlo, hace falta voluntad política de hacer Europa. Eso se evita si los 27 les dejan hacer su función, les otorgan poderes que necesitan para ser los líderes que Europa necesita y si los grandes ceden intereses nacionales para que haya una voz unida y fuerte en nombre de todos.


20 de noviembre de 2009


Comunicado conjuntamente con Juan Fernando López Aguilar.

21 de noviembre de 2009

Los ricos también lloran... pero de risa

¿Se acuerdan ustedes de aquel folletín mexicano que atrapó a los seguidores de las telenovelas? Yo no he visto ninguno de sus capítulos, pero me imagino la cantidad de desgracias que tendrían que sufrir sus protagonistas para dar sentido al título de la serie. Comentando con un amigo la situación económica del mundo, y en concreto las dificultades de los países para recaudar, entre las rentas más altas, grandes fortunas y bancos, la devolución de las enormes aportaciones financieras públicas hechas para evitar el "crash" de 2008, me respondía con esa coletilla al título de la telenovela: «Sí, los ricos también lloran... pero de risa».

Confieso que es un comentario un poco maniqueo, tirando a demagógico, pero convendrán conmigo en que resulta bastante adecuado para provocar una reflexión bien evidente. Es ésta: los presupuestos públicos de la mayoría de los países han tenido que hacer un esfuerzo económico enorme durante los años 2008-2009, y probablemente 2010, para combatir una crisis creada por la irresponsabilidad del mundo financiero; y ahora que quieren compensar sus altos déficits, reclaman esfuerzos fiscales... a los de siempre, es decir, a todos.

Con esas aportaciones públicas se han garantizado los depósitos de los contribuyentes, se han salvado cajas y bancos, aseguradoras y empresas privadas. Se ha inyectado dinero a las entidades crediticias para que lo presten y circule, evitando la parálisis financiera. Se han instrumentado avales, descuentos fiscales, subvenciones varias a sectores estratégicos, etcétera, etcétera. El esfuerzo financiero de los países se ha hecho con el dinero de los contribuyentes -mejor dicho, con los préstamos que nos hacen las generaciones futuras- y así se han generado déficits enormes en las cuentas públicas de casi todo el mundo. España, por ejemplo, terminará este año con un déficit fiscal de entre el 10% y el 12% del PIB, es decir, emitimos deuda pública por valor de más de cien mil millones de euros para cubrir un presupuesto cuyos ingresos fiscales apenas sobrepasan al 60% del total de lo que gastamos. EE UU y Reino Unido andan en cifras similares. El año que viene y el siguiente, continuaremos aumentando nuestra deuda pública acumulada hasta llegar a cifras alarmantes: ¿El 80%-90% de nuestro PIB? Veremos, pero muy probablemente toda Europa y casi todos los países de la OCDE vamos a alcanzar niveles de deuda estructural muy altos, gravando nuestras cuentas públicas todos los años con importantísimas cifras de pago de intereses y amortización que no podremos aplicar a políticas de gasto en inversión, o productivo. De manera que los peligrosos efectos de una altísima deuda pública en la economía pública (y en la privada por el encarecimiento del dinero prestado) son previsibles e inevitables.

Salvo dos circunstancias: Que la economía se recupere pronto, crezca mucho y la recaudación fiscal nos permita amortizar deuda con superávit de ingresos. ¿Es eso verosímil a corto-medio plazo? Todo el mundo dice que no. Son muchos los que, a este respecto, nos anuncian que los problemas ocultos de algunos bancos no han acabado y que -en todo caso- las políticas de estímulo a una economía átona y desconfiada deben mantenerse todavía algún tiempo. La otra circunstancia sería que nos planteáramos una recaudación extraordinaria de las rentas del capital, de las rentas más altas y de los beneficios de los sectores económicos ayudados por el Estado. La fuerza moral de este planteamiento es incuestionable. La justicia social así lo reclama y la lógica macroeconómica no admite discusión. ¿Por qué no es posible hacerlo?

No les descubro nada si les explico las razones que ustedes, queridos lectores, intuyen: porque los ricos no se dejan. Pongamos un ejemplo que todos conocemos. Las SICAV. Estas sociedades de inversión mobiliaria son un artificio creado para que las grandes fortunas tributen al 1% y no al 18% al que tributan los dividendos de las inversiones de capital. Pues bien, quiero creer que ese artilugio fiscal se inventó en su día para evitar que grandes fortunas nacionales huyeran a paraísos fiscales. Y cuando una hacienda pública -como al parecer van a hacer las diputaciones forales vascas- decide aumentar la fiscalidad de las SICAV, automáticamente las perderá todas. Efectivamente, una información de este periódico del 24 de octubre era titulada así: «Las diputaciones dan por hecho que todas las SICAV huirán del País Vasco».

Lo mismo podemos decir del incremento de la fiscalidad al ahorro o de las ingeniosas figuras fiscales inventadas para que las rentas altas huyan del IRPF, cuando se incrementa la tarifa que grava los ingresos más altos. Imagínense ustedes las dificultades legales y económicas que encontraríamos si se nos ocurriese algún tipo de gravamen a los beneficios de los bancos, agencias de 'rating', 'hedge-funds' y demás operadores financieros, siquiera fuese transitorio, para compensar los daños sufridos por la economía mundial, mezcla de avaricia e irresponsabilidad de muchos de ellos. Es lo que ha ocurrido cuando nada menos que el G-20 ha querido poner límites a los bonos y blindajes multimillonarios de los ejecutivos de los bancos y operadores financieros. Reino Unido se ha opuesto por temor a que la masa gris de la "city" londinense huya a países sin esos controles. ¡Siempre hay alguna razón fiscal para gravar a los que más tienen!

De manera que resulta literalmente imposible rehacer lo que es moralmente justo y económicamente bueno, es decir, conseguir una contribución especial y transitoria de quienes más tienen, o de quienes han generado el problema para abordar los enormes déficits públicos creados por la crisis. De hecho, los llamamientos fiscales a esa contribución han acabado en los impuestos indirectos: IVA, hidrocarburos, alcoholes, etcétera, porque parece que sólo de ellos se obtienen recursos seguros (a pesar de que resulten inconvenientes para favorecer la reactivación de la economía) y aunque eso sea a costa de que los paguemos todos.

La conclusión es clara. La política fiscal debe revisarse en profundidad y de esa revisión extraigo dos conclusiones de urgencia para nuestra agenda política. La primera tiene que ver con una vieja y perentoria necesidad: Acabar con los paraísos fiscales para que el dinero no huya a ellos. La transparencia bancaria y el acoso a los espacios fiscales opacos y ventajistas es una de las grandes lecciones de la crisis y una de las mayores y mejores oportunidades de su superación. Sin paraísos fiscales es posible pensar en una tasa fiscal transnacional a los movimientos de capital, como la famosa Tasa Tobin, del Premio Nobel de Economía de 1981, hoy reivindicada por el presidente de la Bolsa inglesa (Lord Turner), o por el último ministro de finanzas alemán (Peer Steinbrück). Pongamos que se estableciera un 0,005% a los movimientos internacionales del capital. Estaríamos ante una inmensa cuantía para abordar crisis económicas coyunturales como ésta o grandes causas de la Humanidad todavía lamentables y tristemente pendientes. Es técnicamente muy complejo, pero los beneficios serían tan altos que no entiendo cómo no estamos reivindicando esto en las calles de todo el mundo.

La segunda es más coyuntural. Hay que estudiar un ingreso fiscal especial al beneficio de los operadores financieros para compensar los gastos públicos de la crisis. Preferentemente con carácter internacional, pero sin descartar su implantación europea o nacional con carácter transitorio. Es una contribución justa para los enormes perjuicios que han causado. ¿Es tanto pedir que los accionistas de estas entidades reduzcan su beneficio los próximos años? Devolver lo recibido del erario público y compensar los esfuerzos financieros de los contribuyentes es tan legítimo como justo.

Son medidas que corresponden a la gobernanza del mundo que se está iniciando en las grandes cumbres del G-20 y otras. Pero son medidas que reclaman los ciudadanos. Son propuestas tan complejas como justas. Tan radicales como necesarias. Está bien que los ricos se rían... pero no de nosotros.
El Correo, 21/11/2009

20 de noviembre de 2009

Ultimos encuentros en Bruselas y Vitoria.



Si ayer jueves, terminaba la semana en el Parlamento Europeo recibiendo a la delegación del PSM encabezada por Tomas Gómez, en Bruselas, hoy hemos tenido en Vitoria el Primer Encuentro Interparlamentario entre diputados, senadores, europarlamentarios y parlamentarios de la Cámara Vasca, así como miembros de la Ejecutiva del PSE.




Algunos temas tratados en este primer encuentro, han sido sobre coordinación para el Concierto Económico, el Tren de Alta Velocidad, el soterramiento ferroviario o los presupuestos vascos.

Ha sido, sin duda, un interesante encuentro que esperamos tenga continuidad en el tiempo.


Fotos: Facebook Tomas Gómez y PSE-EE (PSOE) Socialistas Vascos.

19 de noviembre de 2009

¿Quo vadis RSE?

A veces me pregunto si las bases filosóficas sobre las que se está construyendo la cultura empresarial de la RSE son sólidas, o si por el contrario, ni el consumo, ni la inversión, ni la información, ni la sociedad en general valoran en el fondo los esfuerzos empresariales por la sostenibilidad y la responsabilidad social. Porque -digámoslo claramente- si el mercado no premia las respuestas de las empresas a las demandas de sus stakeholders, si los costes de la RSE no son recompensados por los resultados económicos -sean estos financieros, reputacionales, etc.- el futuro de la RSE es más dudoso que cierto y más utópico que real.

Pero, como todo en la vida, nada es blanco ni negro. La evolución de la RSE es potente en muchos aspectos y débil en otros. Hay certeza en la implantación progresiva de esta estrategia empresarial en las principales empresas del mundo. Sabemos que su desarrollo está inspirado y avalado por las principales instituciones internacionales (Naciones Unidas, OCDE, G-20, Unión Europea, etc.) y que se perfeccionan e internacionalizan día a día los sistemas de reporte y la transparencia informativa de la RSE. Funcionan con creciente impacto las índices bursátiles de sostenibilidad y eso alimenta la inversión socialmente responsable, hoy el principal estímulo de la RSE en las grandes empresas. Es notable el progreso formativo de la RSE en los círculos de formación de ejecutivos y la expansión científica y divulgativa de la RSE. Son conocidas las numerosas organizaciones cívicas y sociales interesadas en empujar y exigir desde la sociedad una cultura crítica hacia las empresas, desde el consumo a los medios de comunicación, desde las ONG’s a los sindicatos. Son evidentes estos y otros progresos, pero, ¿es suficiente? Señalaré a continuación algunos caminos que debemos recorrer para que este castillo no sea de naipes y para que el futuro de la RSE no se construya sólo con nuestros sueños.

1) La incorporación de la RSE a la agenda política del Siglo XXI.

La nueva gobernanza del mundo, incipiente todavía, pero irreversible, tiene que incorporar la RSE a la cultura de la empresa en la nueva arquitectura económica que surge de la crisis de 2007/2008. Nadie sabe muy bien cómo será ese nuevo capitalismo que nos anunciaba Sarkozy, pero mucho más probablemente, la exigencia de cambio derivadas de las muchas irresponsabilidades que se han producido antes y durante la crisis financiera, redundarán en un marco regulatorio más exigente y en una cultura empresarial más responsable y sostenible con los crecientes impactos económicos, sociales y medioambientales de su actividad.


La política está despreciando -incomprensiblemente en mi opinión- este poderoso instrumento de acción en la conformación de una sociedad más cohesionada y comprometida con los grandes problemas humanos: desde el respeto a los Derechos Humanos, al combate a la pobreza, o al cambio climático. Las empresas tienen una creciente importancia en la configuración de la sociedad, en los avances de las grandes causas de la humanidad. El discurso político, la agenda pública, debiera liderar este cambio cultural de nuestras organizaciones empresariales en el que la responsabilidad, la gran lección de la crisis, fuera alfa y omega de su existencia y de sus fines.

2) Las políticas de fomento en la RSE deben generalizarse e incrementarse.

Soy abiertamente partidario de que las políticas públicas fomenten y estimulen las buenas prácticas de RSE. De hecho, serían un impulso formidable para quienes están progresando en esta materia. El conjunto de las compras y de las adjudicaciones públicas representa un volumen cercano al 20% del PIB nacional. Que éstas valoren y primen a las empresas como “responsables socialmente”, ayudaría considerablemente a avanzar en el camino de la RSE.

Las políticas de fomento pueden extenderse a múltiples aspectos: Difusión de buenas prácticas, formación de ejecutivos, financiación de consultoras para asesoría a PYMES y para extender los métodos de aplicación de la RSE, planes de desarrollo sectorial o local de la RSE. Guiadas por el consenso multi-stakeholders, estas políticas son útiles y favorecen tanto la integración social de las empresas, como sus mejoras de productividad y competitividad.

3) Unificar el Reporte de RSE y homologar las Etiquetas Sociales.

La SEC de la bolsa norteamericana está a punto de pronunciarse en este tema, requerida por la competencia leal y la transparencia que reclaman empresas, agencias y operadores financieros. La Unión Europea, a través de la Comisión (Departamento de Empresas) está realizando consultas para unificar las legislaciones de Suecia/Dinamarca/Reino Unido y Francia en materia de Reporting RSE. ISO está a punto de emitir su guía 26000, GRI perfecciona día a día su modelo universal. No comparto ese criterio de los que dicen que el mercado ya seleccionará el mejor. Una ordenación regulada es necesaria. Lo mismo que una clarificación de etiquetas más o menos sociales o medioambientales que pululan por doquier. Al igual que la calidad acabó imponiendo unas cuantas referencias internacionales de procedimientos y métodos de evaluación acreditados, la RSE debe avanzar hacia unos certificados universales, unificados y prestigiados.

¿Es esto todo lo que falta? No, claro.
El camino de la RSE es largo y complejo. No hay una meta, hay un camino.

Lo importante es recorrerlo.


Diario Responsable, 19/11/2009

14 de noviembre de 2009

Con nuevas energías: Plasencia.

Este pasado viernes, continuando con los actos de la campaña, "con Nuevas Energías", he compartido acto público con Guillermo Fernández Vara, Juan Ramón Ferreira y la alcaldesa de Plasencia, Elia María Blanco.

De nuevo, el principal mensaje que he querido transmitir es que es necesario trasladar en estos momentos, que el Gobierno de España está haciendo lo que hay que hacer frente a la crisis y que, probablemente, nadie ha hecho más ni algo mejor.

Se ha evitado ya lo peor de tal forma que empieza a percibirse una sensación de que la recuperación es posible y que al año que viene, lentamente, el país va a tirar para arriba.

Con todo, aun es necesario seguir manteniendo un mensaje a los españoles de esfuerzo colectivo, y de necesidad de "apriete" en el trabajo y en la formación.

Creo, que mucho más que políticas macroeconómicas, a veces un país sale si su gente es capaz de hacer el esfuerzo que se reclama y yo creo que en España tenemos varios años de esfuerzo colectivo para volver a ser un país con un paro soportable, porque nuestra cifra es insoportable.


11 de noviembre de 2009

Intervención.Sesión Plenaria Conclusiones del Consejo Europeo de los días 29/30del 10/ 2009


Gracias Presidente:
Yo quiero decir que creo que el acuerdo para el problema checo, fue una solución suficiente, no fue perfecta pero fue la mejor solución que era necesaria para un problema tan grave.

Creo que en el 2010 podemos tener un gran año para Europa, entra un nuevo colegio de comisarios, un nuevo organigrama que dirige la Unión Europea, nuevo status jurídico, la Unión Europea es una, es la Unión Europea, con su personalidad jurídica y no una suma de naciones.
Y ahora tenemos, como se ha dicho, la posibilidad de hacer y necesitamos la voluntad de hacer.

Yo creo que Europa necesita superar esas gravísimas corrientes de nacionalismo que impiden avanzar.Si nos ponemos a pensar hace diez años como habríamos avanzado hacía la Unión Europea con el euro, si no hubiéramos renunciado al franco, al marco, a la peseta...pues algo de esto tiene que volver a crearse en el espíritu europeo como decía el Sr. Barroso.

Yo quería decir dos cosas que me parecen necesarias:


Una: Urgencia, el Colegio de Comisarios tiene que ser aprobado en diciembre en Estrasburgo y yo creo que es muy importante que la presidencia próxima en enero, entre en vigor con este nuevo camino, con un nuevo colegio de comisarios ya, a finales de este año.

Y luego, como segundo punto, me importa reivindicar "el qué" de la Unión Europea, la voluntad "para qué".
Yo creo que se está jugando en las grandes mesas del mundo grandes decisiones y Europa tiene que tener una voz unida, una voz fuerte para defender lo que es propio de nuestro proyecto, un modelo social y una nueva arquitectura jurídica, económica y política para el mundo en el que haya mas estado y mejor mercado, una voz mas unida y mas fuerte para Europa.

Gracias.


9 de noviembre de 2009

Mirando tras el muro


La foto de Khol, Bush (padre) y Gorbachov, veinte años después de la histórica caída del Muro de Berlín, nos permite una mirada retrospectiva cargada de enseñanzas.


La primera y más relevante: detrás no había nada. La gran batalla ideológica entre comunismo y capitalismo, que se libraba desde hacía cincuenta años entre modelos económicos y de sociedad, quedaba resuelta al descubrirse que la economía estatalizada y planificada resultaba ineficiente e incapaz de competir y de progresar. La patética obsolescencia de las fábricas alemanas del Este, que habían pertenecido a empresas alemanas comunes antes de la Guerra, y su manifiesto retraso con respecto a sus antiguas hermanas de la Alemania occidental, es la mejor prueba de lo que vimos en los viejos países de influencia de la URSS.

Gran parte de la Guerra Fría estuvo sostenida sobre una mentira: el sistema comunista no llegaba ni de lejos a la potencia económica, al dinamismo industrial, al poderío militar del llamado mundo occidental. Salvo excepciones en la batalla espacial y el armamento nuclear, las joyas de la corona soviética que hacían posible precisamente esa guerra fría. El doloroso y costosísimo proceso de modernización del entramado industrial y de infraestructuras físicas que ha tenido que realizar el Este, es la mejor prueba de un atraso que no parecía tal, hasta que la caída del Muro nos mostró una realidad achatarrada.

La segunda enseñanza es estrictamente política. La libertad nunca debe ser sacrificada en el altar de los fines. Por nobles que puedan ser o parecer los objetivos que se persiguen, la violencia en primer lugar y la dictadura en segundo, nunca deben ser utilizadas en el juego político. Viene a cuento una anécdota, muy recordada en el PSOE, sobre un supuesto diálogo entre un dirigente socialista español, nada menos que D. Fernando de los Ríos, enviado a Moscú años después del triunfo de la Revolución de Octubre en la URSS, para informar después a los dirigentes socialistas españoles de la época, sobre las expectativas del régimen comunista.

En un diálogo, idealizado después en nuestras filas, se cuenta que D. Fernando preguntó al mismísimo Lenin dónde quedaba la libertad en su Revolución. “¿Libertad para qué?”, dicen que respondió el líder soviético. “Libertad para ser libres”, fue la respuesta del socialista español, dando con ella santo y seña a una de las grandes diferencias ideológicas entre socialdemocracia y comunismo.

Gorbachov
Tercera y ya que hablamos de líderes soviéticos. Un relevante lugar en esta historia lo ocupa un malogrado dirigente político. Gorbachov fue clave en la caída del Muro. Si no hubiera sido por la valentía y la inteligencia del creador de la glasnost (transparencia) primero y de la perestroika (reestructuración), después, la implosión del comunismo hubiera podido ser de mil peligrosas maneras. Desmontar el estado policial, eliminar la censura de prensa, restaurar las libertades individuales y políticas, reconocer los errores cometidos por el partido y por el Estado soviético... ¡Qué fácil de decir y que difícil de hacer! Luego, cuando se presentó a las elecciones presidenciales de 1996, fracasó.

Es cierto que la crisis económica y el intento de golpe de 1991 le lastraron, pero, además, ya se sabe, los pueblos a veces son así, como bien habría podido decir Winston Churchill después de la Segunda Gran Guerra en 1946, cuando el pueblo británico le dio la espalda a pesar de su indudable protagonismo y liderazgo en la resistencia británica al nazismo y en la victoria de los aliados.

Por último, no quisiera acabar estos comentarios sobre el Veinte aniversario de la caída del Muro de Berlín sin rendir homenaje a la causa por la que tanta gente sufrió y murió. Es verdad que el comunismo fracasó. Pero, como bien nos recordaba Norberto Bobbio aquellos años, nadie debería olvidar que la causa por la que lucharon sigue latiendo en el corazón de la gente. Una aspiración de justicia social, de igualdad de oportunidades ante la vida al margen de la condición social o personal, una exigencia de dignidad laboral, de protección ante las eventualidades de la vida, una serie de Derechos Humanos inherentes a las personas por el mero hecho de serlo, todo eso y mucho más, sigue moviendo los impulsos de millones de personas.

La enseñanza por eso, en este caso, es no confundir la derrota del comunismo con la desaparición de sus causas, que siguen reclamando a la política, y a la izquierda más en particular, nuevas respuestas a viejas demandas sociales. Todo ello sin olvidar, además, que fueron los comunistas quienes acreditaron durante los años del fascismo en Europa una militancia heroica contra él y una resistencia política al nazismo alemán que pagaron con veinticinco millones de muertos, casi la mitad de todos los fallecidos en la Segunda Guerra mundial.

Expansión, 9/11/09

7 de noviembre de 2009

"Nuevas Energías" para La Rioja.

Ayer participé en Alfaro (La Rioja) en la campaña "Con nuevas energías" que arrancó el pasado 30 de Octubre.

Es una campaña explicativa de la política económica y social del Gobierno de Zapatero para el año 2010, basada en los Presupuestos Generales del Estado.
Bajo el lema NUEVAS ENERGIAS, su principal objetivo es como explicar a los ciudadanos por qué estamos en este momento económico, cuáles han sido y son sus consecuencias y qué retos nos esperan en el futuro inmediato cuando logremos salir de esta crisis mundial.

Es necesario explicar las actuaciones políticas realizadas ante la crisis, porque el Gobierno ha puesto todos los recursos que tenía a su disposición para combatirla, algo que no ha hecho ningún otro Gobierno del mundo.

España "se evitó un crash financiero" y ahora tenemos la esperanza de que en los próximos meses se pueda empezar a absorber paro por el mercado laboral.

De igual importancia son las políticas sociales y de protección de los parados del Gobierno Central ya que servirán para que nadie quede excluido de la sociedad por la crisis y por ello este partido volverá a recuperar la confianza de la gente.

Tristemente, resulta lamentable que el PP sea el único partido de oposición de Europa que ha buscado rentabilidad política y réditos electorales en la crisis aunque sea ya un partido fracturado por sus peleas internas.

En Europa no se habla de España porque seamos algo excepcional en la crisis económica, sino porque nuestra presidencia de la Unión Europea está a la vuelta de esquina y va a coincidir con un momento histórico.

La UE va a comenzar a tener un presidente único y una voz exterior única y lo va a hacer bajo la presidencia de Zapatero.
Europa afronta un debate importantísimo, su ser o no ser, hay que empezar a ir a los grandes foros internacionales con una sola voz, unidos y fuertes, porque si no Brasil, China, India o Rusia nos harán desaparecer.

6 de noviembre de 2009

Mi primera entrevista como Presidente de la Delegación en la Comisión Parlamentaria Mixta UE-México.


El eurodiputado Ramón Jáuregui Atondo (San Sebastián, 1948) es presidente de la Delegación del Parlamento Europeo en la Comisión Parlamentaria Mixta México–Unión Europea, desde el pasado 16 de septiembre, fecha en que tuvo lugar la reunión constitutiva de la delegación. Debutó como miembro del Parlamento Europeo, donde pertenece al Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, después de las elecciones de esta institución europea, celebradas en junio de este año.

La Comisión Parlamentaria Mixta (CPM) México–Unión Europea (UE) fue creada en la anterior legislatura del Parlamento Europeo (2004-2009), a fin de “examinar todos los aspectos de las relaciones entre la UE y México y, en particular, la aplicación del Acuerdo de Asociación”. En ella participa también una delegación mexicana, formada por diputados y senadores mexicanos.

—¿Por qué precisamente: “Presidente de la Delegación del Parlamento Europeo en la CPM México-UE”?

Para mí fue una petición expresa. Yo quería estar en la Delegación del Parlamento Europeo para las relaciones con México; tenía especial interés en eso. Me interesa México porque para mí tiene raíces históricas muy grandes, en especial desde el punto de vista de lo que fue la vieja relación de la España republicana con México, en cuanto al doble circuito de solidaridad que se produjo entre México y los republicanos españoles. Puedo decir que me siento muy feliz de poder presidir esta delegación parlamentaria en la CPM México-UE.

—¿Sobre qué actividades podría centrarse el trabajo de la CPM México-UE durante esta nueva legislatura (2009-2014) del Parlamento Europeo?

En primer lugar, tengo que esperar a concertar con el presidente de la delegación mexicana, que es el senador José Guadarrama Márquez, el temario de nuestras reuniones. Muy probablemente vamos a hacer que éstas traten sistemáticamente sobre el seguimiento de asuntos que tenemos que ver habitualmente. En ese sentido, el desarrollo del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y México da lugar a un debate sobre las cuestiones políticas, comerciales y de cooperación, que en general, se hayan producido durante el semestre. Ése sería, digamos, un tema habitual y central.

En segundo lugar, sería buscar unificar un poco las posiciones sobre los grandes acontecimientos internacionales, de manera que allá donde coincidamos México y la Unión Europea en cumbres desde el G-20, Copenhague, la Ronda de Doha, hasta otro tipo de mesas internacionales que se producen como el Banco Mundial, etcétera, tratar de coordinar nuestras posiciones políticas. Estamos asistiendo a una nueva etapa del mundo, a esto que ya es un tópico llamar la gobernanza mundial, y ciertamente ir aproximando entre las delegaciones parlamentarias de México y Europa las posiciones en torno a las cumbres donde se reúnen los grandes países que gobiernan el mundo, me parece que es una tarea también de mucho interés.

Lo anterior con carácter general. Luego, podríamos examinar cuestiones que nos afectan a unos y a otros, y que tenemos interés por conocer. Por ejemplo, digamos, el debate político. Podría haber un cierto interés por conocer los parámetros y fundamentos del Estado del bienestar europeo, los sistemas de protección de los trabajadores, la seguridad social, el derecho laboral y la participación en el diálogo social de sindicatos, empresarios y sociedad civil. Esos mecanismos podrían ser objeto de estudios en ponencias particulares. Lo mismo que el interés que tiene Europa por conocer sobre la lucha del Estado mexicano contra la criminalidad organizada, cómo avanzan y cómo se desarrollan los derechos humanos en México, los problemas de seguridad que se pueden producir, etcétera. Son materias que de una manera más puntual podríamos analizar conjuntamente.

—¿Cuál sería el calendario para establecer el nuevo programa de la CPM México-UE?

Probablemente haremos la próxima CPM México-UE los días 4 y 5 de diciembre, en la ciudad de México. Yo pienso que antes celebraremos una reunión el senador José Guadarrama y yo en México. Después nos veremos en Panamá, donde tenemos una reunión de Eurolat, de la Asamblea Parlamentaria Euro-latinoamericana, y a la cual asistirán representantes de la delegación mexicana. En esa reunión seguramente ultimaremos el programa y haremos un poco de previsión para el próximo año.

—En general, ¿cuál considera que sería el principal objetivo de los trabajos de la CPM México-UE?

Yo diría enriquecer las relaciones entre México y la Unión Europea, y digo enriquecerlas, no mejorarlas, porque ya son buenas. Darles un contenido que haga útil la existencia de una Comisión Parlamentaria Mixta formada por dos delegaciones: mexicana y europea. Incorporar en sus trabajos asuntos que la Comisión Europea y el gobierno mexicano estén tratando, para ayudar —porque no hay que olvidar que una delegación parlamentaria es complementaria de la tarea de relaciones exteriores que realizan el gobierno mexicano y la Unión Europea—. Por resumir, lo que yo querría es que la Comisión de las dos delegaciones sea útil a los dos países, que haga realmente cosas que aporten materiales, ponencias, estudios, impulsos en la dirección de hacer que nuestra relación sea mejor.

—Desde el punto de vista del presidente de la delegación europea en la CPM México-UE, ¿cuál cree que sería el mayor reto al que se enfrenta en este momento?

A mí me gustaría que la CPM México-UE fuera una comisión que trabajara y que hiciera muchas cosas. Yo creo que el Parlamento Europeo en ese sentido puede ayudar, por ejemplo, a que la Comisión Europea haga cosas en México y que sus relaciones exteriores con el país avancen; que avancen nuestras relaciones comerciales, que haya más cooperación al desarrollo en México y que haya muchos temas de interés común que consigamos desarrollar, y que efectivamente la relación entre los dos países en ese sentido avance y se mejoren nuestras relaciones.

—Hablando sobre algunos temas puntuales, ¿cuál le gustaría que fuera la aportación de la delegación europea en la CPM México-UE al ámbito de las empresas mexicanas y europeas?

Yo creo que aquí tendríamos dos tareas. De una parte, mejorar la responsabilidad social de las empresas europeas en México y por tanto componerlas con el país, hacerlas “uña y carne”. Que no estén en México, como se dice vulgarmente, para hacer negocio, sino que se comprometan con el desarrollo del país, que cada una en su área invierta, modernice, haga progresar al país. De otra parte, que Europa sea una oportunidad para las empresas mexicanas, y en ese sentido, facilitarles sus relaciones sociales. La delegación parlamentaria en la CPM México-UE no puede tampoco hacer gran cosa, pero sí puede facilitar que la Comisión Europea establezca vínculos, caminos y sistemas de penetración del empresariado mexicano en Europa.

—¿Cuál cree que podría ser la mayor aportación de la delegación europea en la CPM México-UE al desarrollo de la Asociación Estratégica México–Unión Europea?

Lo que tenemos que hacer es seguir construyendo un marco de la relación privilegiada y preferencial entre México y la Unión Europea.

—Tratando ahora un tema más amplio, ¿qué influencia positiva cree que pudiera tener la próxima presidencia española de la Unión Europea, que comenzará en enero de 2010, sobre las relaciones parlamentarias y sobre la relación bilateral México–Unión Europea, en general?

La idea que tenemos es que la CPM México-UE que se va a celebrar a finales de marzo, principios de abril del año próximo, se lleve a cabo en España. Ésa es una cosa que tenemos un poco la idea de poderla hacer, vamos a ver si se puede o no.

España, durante su presidencia de la Unión Europea, va a dar un gran impulso en sus relaciones a las relaciones con América Latina y con México. En ese sentido, nosotros pensamos que la presidencia tiene que ser una palanca para aprovechar lo que diríamos, la mirada de México hacia Europa; pienso que en ese ámbito la presidencia española puede ayudarnos a aproximar nuestros respectivos puntos.

—Cambiando un poco de rumbo, nos gustaría saber más sobre la persona del eurodiputado Ramón Jáuregui Atondo y su relación particular con México. ¿Cuál es la comida y bebida mexicana preferida del diputado europeo?

En fin, voy a ser un clásico, pero yo creo que un comienzo con guacamole es inevitable, así como un buen tequila bien elegido y en su buen momento.

—¿Cuál es uno de sus lugares favoritos en la República Mexicana?

Bueno, pues primero, el museo que está en la ciudad de México, el Museo Nacional de Antropología e Historia, y también las pirámides de Teotihuacán. En resumen, espero que mi relación con México sea como en la película de Casablanca: “el comienzo de una gran amistad”.

—Gracias.

Revista Protocolo.
Entrevista realizada por Mónica Velasco Pufleau.

3 de noviembre de 2009

El tratado de Lisboa pondrá fin a diez años de dificultades.

Hoy se ha aprobado en la Comisión de Asuntos Constitucionales, el nuevo reglamento del Parlamento adaptado al Tratado de Lisboa.

Y es un motivo para alegrarse la sentencia del Tribunal Constitucional checo que da luz verde al Tratado de Lisboa y la firma del presidente de la República Checa Vaclav Klaus.

Con la entrada en vigor de este Tratado, pondremos fin a 10 años de dificultades, iniciándose una nueva etapa para la Unión.
Y en este sentido, la decisión del Consejo, la semana pasada, aceptando un opt-out de la Republica Checa a la Carta de Derechos Fundamentales -al igual que Polonia y Reino Unido-, “es un mal menor”.

El 2010 será un año muy importante para el relanzamiento del proyecto europeo con una Unión que arranca con un nuevo Tratado, un Presidente del Consejo, un Alto Representante y un nuevo colegio de comisarios.
El gran reto, será tener una voz unida y fuerte en el mundo”, que será posible porque ahora la UE tendrá un ministro de Exteriores con un servicio exterior.

Al mismo tiempo, se abre una oportunidad para consolidar el papel de la Unión en foros mundiales como el G-20, o la OMC o en el debate sobre el cambio climático. “Europa se juega el ser o no ser en la nueva geoestrategia mundial y en la gobernanza económica del mundo”.

Durante el primer semestre del 2010, la presidencia española asume el reto de gobernar la Unión con una nueva institución en la cúspide, y hacerlo con una sola voz ante la crisis y el reto del empleo, el cambio climático y la economía sostenible”.

Comisión de Asuntos Constitucionales,03/11/2009, Bruselas.


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Foto: SANTOS CIRILO
Videos: PARLAMENTO EUROPEO.