1 de junio de 2009

Europa siete de Junio.

Vengo a hablarles de Europa porque he aceptado este nuevo destino en mi trayectoria personal y me he planteado tres retos:

- Hacer más presente a Europa entre nosotros y fomentar el debate europeo en España.

- Participar en los grandes temas políticos del mundo a través de Europa. Hacer política a través de Europa. Sin los filtros de las trincheras nacionales.“Sin la miseria nacional de la pelea partidista”.

- Contribuir al fortalecimiento y a la articulación de un pensamiento y de un discurso de izquierda en la nueva encrucijada ideológica y política del mundo.

Efectivamente, mi convicción es que en los últimos años estamos asistiendo a una alteración sistémica de los fundamentos sobre los que hemos vivido la segunda mitad del Siglo XX.

El mundo cambió y nosotros no, dice con frecuencia Felipe González. Rocard decía a mediados de los noventa que para transformar el mundo, primero hay que comprenderlo.

Cuatro son las grandes causas del cambio:

.La caída del muro y la desaparición del modelo comunista.

.La revolución tecnológica. Generadora de grandes transformaciones sociales.

.La globalización económica y productiva. (No tanto del comecio…)

.La crisis financiera de 2007. La crisis financiera ha sido el punto de inflexión de un cambio que se viene gestando desde hace dos décadas.

La pregunta es si estos cambios están generando una sociedad que progresa (en beneficio de la humanidad). La pregunta es si estos cambios se están produciendo de manera sostenible, racional.

Pues bien, yo afirmo que:

-No es racional ni sostenible un sistema financiero que funciona con todas las tecnologías de la sociedad de información, creando productos sin bases reales, sin contabilidad, en un mercado mundial interconectado y permanente que no tiene reglas ni, por tanto, previsibilidad o control. Sus flujos han sido diez veces más que los de la economía real o el comercio. Por eso, la burbuja, ha estallado.

-No es racional ni sostenible el modelo productivo basado en el consumo masivo de energías no renovables que nos abocan a una crisis de oferta inevitable y que aceleran el cambio climático hasta lo irreversible.

-No es racional ni sostenible una distribución del ingreso tan desigual entre los seres humanos, más allá de la incorporación en esos años de una parte considerable de la humanidad al consumo, porque estallarán los conflictos, ahora agudizados por el incremento de la pobreza y la marginalidad.

-No es racional ni sostenible que la globalización económica y productiva se haga sobre una cadena infinita de subcontratación en un progresivo “dumping social” que destruya el trabajo digno y cuestione el modelo social europeo (el más justo de la Historia).

-No es racional ni sostenible que la comunidad internacional se enfrente a gravísimos problemas de seguridad colectiva: el crimen organizado, el terrorismo internacional y las situaciones de conflicto, con una debilidad manifiesta de las organizaciones multilaterales y supranacionales.

No. No es racional ni sostenible, que todo el progreso y las enormes oportunidades que nos brinda la tecnología o la sociedad del conocimiento, Internet y la revolución de las comunicaciones, generen un mundo peor. Un retroceso en los Derechos Humanos y en las condiciones de trabajo (Referencia a la OCDE en el artículo ”Trabajo Decente”) La Directiva Europea de las 65 horas.


No. No es racional ni sostenible. No es justo y nos negamos con más convicción que nunca a que el mercado organice la sociedad. A que el Estado se reduzca. A que la política sobre. Esa mano invisible que mueve la economía, es torpe y brutal, es salvaje en la construcción de nuestra forma de vida.

Por todo esto, también miramos a Europa.

Europa ha sido y es el horizonte supranacional al que hemos mirado desde niños.

Europa es el espacio en el que nos hemos hecho mayores, como personas y como país: el ingreso en 1986, los Fondos de Cohesión, la libertad de fronteras. El turismo, el euro…

Pero Europa es también nuestra esperanza de influir en un mundo globalizado que reclama una reorganización después de una crisis sistémica, la peor desde 1929 (dejando de lado la 2ª Guerra Mundial).

Europa es la herramienta necesaria, aunque no suficiente para que los ideales del derecho y la democracia, la justicia, y la cohesión social, la dignidad humana y el desarrollo sostenible, sean posibles.

Por eso quiero sintetizar mis ideas y mis propuestas en una especia de agenda de la izquierda para Europa. Definiendo lo que para mí serán GRANDES TENDENCIAS en el próximo futuro europeo :

1º) Más Europa. Una Europa más fuerte institucionalmente.

Lo que reclama: Viene una Europa más democrática.

-El Parlamento con más competencias de su Historia.

-Que el Tratado de Lisboa entre en vigor el 1º de enero de 2010 (Nuevo Referéndum en Irlanda.

-Superación de los problemas del T.C. Alemán y la firma de la Ratificación en la República Checa).

-Fortalecer la dimensión democrática de la Unión:

. Más poderes al Parlamento.
. Elección directa del Presidente del Consejo.
. Reforzamiento funciones Exteriores y de Defensa.
. Protocolo de Subsidiariedad con los Parlamentos Nacionales
. Más participación ciudadana. (Iniciativa popular).


2º) Una Europa más fuerte, frente a la crisis.

a) Una tendencia a la Intervención del Estado. Nuevas regulaciones en servicios públicos. Un reforzamiento de la política. De lo público. El futuro de la Unión y de sus Estados miembros depende de la respuesta global a la crisis financiera.

b) Nuestro papel en la Reordenación de los Mercados Financieros:
• Mercados mejor regulados.
• Reforzar organismos internacionales.
• Supervisión nacional e internacional.

Europa, debe contribuir activamente en la creación de mercados mejor regulados y supervisados, que incorporen
las lecciones aprendidas de la crisis y creen un nuevo marco de estabilidad financiera duradera, y en particular:

Contribuir activamente al reforzamiento de los Organismos Internacionales acordado en la reciente Cumbre del G20 y reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial, tanto en materia de recursos, como de instrumentos y de gobierno. En concreto al reforzamiento del papel supervisor del Fondo Monetario Internacional, el aumento de sus recursos y la colaboración con el recientemente creado, Foro de Estabilidad Financiera.


Contribuir activamente en la reforma del marco institucional del sistema financiero global desde el punto de vista regulatorio, impulsado tanto desde el G20 como desde la UE. Deberá cobrar especial importancia en este marco el impulso de medidas que eliminen la impunidad de los paraísos fiscales, poniendo en marcha medidas que incentiven la cooperación e intercambio de información entre las jurisdicciones en una lucha común contra el fraude fiscal, el blanqueo de dinero y la lucha contra el terrorismo.

c) Necesitamos un verdadero gobierno económico de la UE:

. Aumento del Presupuesto Europeo (del 1,24% del PIB europeo al 2% y al 5% en los próximos años).
. Impuestos paneuropeos. Presión Fiscal
. Armonización fiscal. Favorecer los grandes Déficits fiscales de estos años


Necesitamos un Gobierno económico con una capacidad de inversión que, además de los Fondos Estructurales y el Fondo de Cohesión (que es preciso reforzar para ayudar a los nuevos países):

-Invierta en las redes transeuropeas de transporte, energía y telecomunicaciones.

-Invierta en potenciar la Sociedad de la Información (las TICs) a nivel europeo, en escuelas, municipios, empresas, hogares…

-Invierta en programas comunes de Educación y Universidades.

-Invierta mucho más en I+D: proyectos como el Airbus o el CERN han probado la rentabilidad de grandes proyectos europeos.

-La investigación europea en energías renovables sería otra inversión más eficiente a nivel europeo que a nivel nacional.

-Que invierta en una industria de Defensa común: nos saldría a todos más barato hacerlo a nivel europeo que a nivel nacional (proyectos como el Eurofighter demuestran que esto tiene sentido).



3º) Una Europa que preserve el modelo social europeo.

-Apostamos, asimismo, porque el próximo Parlamento Europeo tenga una ambiciosa agenda en materia de empleo y protección social. Es preciso luchar contra la idea de que la única manera de fomentar el empleo es, reformando a peor las condiciones laborales. Deberíamos tener políticas ocupacionales y de empleo comunes: como un Servicio de Empleo que promueve la movilidad laboral.

-Renovación de la Estrategia de Lisboa 2010: La renovación de la Estrategia, dirigida a la transformación de Europa en una economía más competitiva en el mundo, cobra especial relevancia en un momento de crisis aguda como el actual. Según lo establecido en las Conclusiones del pasado consejo Europeo de primavera, la Comisión presentará propuestas relativas a la renovación de la Estrategia de Lisboa durante la presidencia sueca, por lo que la Presidencia española asumirá una responsabilidad muy importante en el lanzamiento de la Estrategia de Lisboa post-2010.
La ecuación competitividad global-cohesión social, es el eje de este debate. Lisboa 2010 : La Economía más competitiva. Pleno empleo. Máxima cohesión social.
¿Nuevos horizontes en la crisis? ¿Está Europa condenada al deterioro de su marco laboral y de protección social? Economía sostenible.


4º) Una Europa a la cabeza de la lucha contra el cambio climático.

La Unión debe liderar la iniciativa para alcanzar, en la cumbre de Naciones Unidas a celebrar a finales de 2009 en Copenhague, un acuerdo global de reducción de emisiones. Los socialistas españoles promoveremos que Europa esté dispuesta a llegar, como mínimo, al 30% y tendiendo al 40%, en el horizonte de 2020, siempre que asuman compromisos equivalentes los grandes emisores industrializados.

-Economía del conocimiento
-Por una economía sostenible
-Energías Renovables

5º) Una política común de inmigración: Ordenada y con Derechos.

-Hay que apoyar políticas de integración, continuar con la consolidación y extensión de derechos, y luchar con firmeza contra el racismo y la xenofobia. Así, la inmigración debe concebirse como una política estratégica que debe plantearse a medio plazo y no dejarse llevar por la inercia de la crisis económica.

-Debe mantenerse firme el control de fronteras y de reducción progresiva de la inmigración irregular, de lucha contra las mafias y de diálogo permanente con los países emisores siguiendo los criterios establecidos por Naciones Unidas acerca de los nexos entre migraciones y desarrollo.


6º) Una Europa más fuerte en el mundo.

-Se trata de potenciar la Unión como actor global en la gobernanza mundial y ante las organizaciones supranacionales.
-Los problemas globales sólo admiten soluciones globales.

-“El ascenso del resto del mundo” (como lo llama el periodista de Newsweek Fareed Zakaria) pero entre ellos también potencias como China y Rusia, no democráticas, autoritarias, crecientemente poderosas, animadas por un nacionalismo cada vez más agresivo.
-Los conflictos regionales y el peligro de los Estados fallidos.
-El terrorismo global: que está dormido, pero no muerto.
-Las armas de Destrucción Masiva y la proliferación nuclear.
-El crimen organizado.
-La inmigración.
-El cambio climático.
-Las pandemias.
-La seguridad energética.

Y, claro, las crisis financieras de impacto global…
O rescatar África.
O ayudar a América Latina.


7º) Una nueva ética de la empresa.


¿Ciudadanía corporativa?
¿Responsabilidad Social Corporativa?
¿Empresas sostenibles?

El germen de esta idea es el cambio entre los lazos que unen Empresa y sociedad.

Llámenlo como quieran. Pero nos adentramos en un nuevo concepto cultural del Roll de la empresa en una nueva sociedad.

Voy terminando. Estoy seguro de que muchos de los enunciados de esta agenda, les han resultado conocidos.

Es muy probable que incluso les hayan sonado demasiado conocidos, retóricos, repetitivos. Quizás incluso ilusorios o utópicos. Lo admito, pero no por eso resultan menos necesarios.

La política necesita tener horizontes, objetivos, ideales.

Europa sufre una crisis que amenaza su cohesión y quizás su misma existencia: “Europa no tiene centro de gravedad ni político, ni económico suficiente”. En esta tormenta que vivimos, las fuerzas centrífugas nacionalistas y euro escépticas, se la pueden llevar por delante.

Pero no es menos cierto que Europa se ha hecho desde la crisis:

- Crisis políticas: De Gaulle y la silla vacía de Francia en los años 60 por el debate de la PAC, y el poder de veto francés; a finales de los 90 la comisión de Jacques Santer tuvo que dimitir por irregularidades y corrupción.
- Crisis de crecimiento y competitividad en los 70.
- Crisis moral y de derechos humanos: cuando nuestra parálisis y desunión permitió las guerras y masacres de los Balcanes en los 90.
- Crisis de política exterior: cuando Europa se dividió ante la guerra de Irak.
- Crisis institucional: fracaso de la Constitución europea y el atasco en aprobar el Tratado de Lisboa.
- Y ahora la mayor crisis financiera y recesión de la Europa unida.
Siempre hemos salido de las crisis, avanzando con un paso adelante.

Europa necesita:

Más entusiasmo y menos escepticismo.
Más ideal europeo y menos nacionalismos.
Más globalización y menos proteccionismo.
Más unidad política y menos soberanías intocables.


Es hora de que los europeístas lo seamos sin complejos: que digamos lo que queremos y lo que la crisis demanda: Una Europa Federal, con un centro económico y político fuerte y con una voz en el mundo unida y poderosa a favor de un modelo social justo y de una economía sostenible.

Texto íntegro de la Conferencia pronunciada en el Forum Europa,Tribuna Euskadi.
Bilbao, 15 de mayo de 2009.



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Foto: SANTOS CIRILO
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